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Dos mil millones de víctimas en todo el planeta

Y de repente resurgió el hambre

“El problema del hambre ya era grave cuando los precios de la comida eran razonables y cuando el mundo vivía en un periodo de prosperidad. Pero la crisis alimentaria mundial (2006-2008), seguida de la crisis económica, ha creado una situación catastrófica”, constata Daniel Gustafson, director de la Oficina de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Sin embargo, el Programa Alimentario Mundial (PAM) ha visto cómo su presupuesto se reducía de 6.000 a 3.000 millones de dólares entre 2007 y 2008. Según la FAO, bastarían 30.000 millones de dólares anuales para reducir a la mitad, de aquí a 2015, el número de personas que sufren de hambre. Esto es menos de una décima parte de las subvenciones concedidas a la agricultura de los países ricos. Cuando se celebre la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria, del 16 al 18 de noviembre en Roma, se seguirá planteando un problema clave: ¿qué modelo agrícola permitirá alimentar a los nueve mil millones de seres humanos con los que cuente el planeta en 2050?

por Stéphane Parmentier, noviembre de 2009

El hambre no es una calamidad natural”, señala Olivier De Schutter, relator especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Alimentación. En esencia es el fruto de opciones políticas inadecuadas. Una constatación que se manifiesta terrible y a la vez saludable. Terrible por su amplitud: según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), mil millones de personas estarían subalimentadas; dos mil millones son víctimas de desnutrición; cada año mueren nueve millones de ellos. Saludable porque la crisis alimentaria podría evitarse mediante otros modelos de sociedad. No faltan las soluciones alternativas, técnicamente realistas y eficaces que constituyen otro modelo de desarrollo. Sin embargo, su identificación supone determinar las causas del marasmo.

En primer lugar está el reciente agravamiento de la crisis: en un año se han contabilizado unos cien millones adicionales de víctimas del hambre. Esta catástrofe fue provocada por la explosión de los (...)

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