
- Rosław Szaybo. — Cartel para la obra La ópera de los tres centavos, de Bertolt Brecht y Kurt Weill, Varsovia, 1990
Hoy, en estos tiempos convulsos, ¿de qué sirve el teatro? Esta pregunta no tiene respuesta; hasta puede parecer inútil. Recuerda a un texto de Brecht: “Cierto, podría parecer chocante debatir aquí cosas del teatro que parecen deber su existencia únicamente al deseo de distracción, y esto en medio de sangrientas guerras”. El texto continúa: “El mundo sin duda ha perdido los estribos; solo movimientos violentos pueden recomponerlo todo. Pero puede que, entre los instrumentos útiles a tal fin, haya uno, pequeño, frágil, que exija ser tratado con delicadeza”.
La hipótesis es incongruente. El teatro, ¿cuántas divisiones tiene? ¿Qué puede hacer él, que ya no interesa a casi nadie, cuyas declaraciones febriles a menudo parecen ridículas a la (...)


