ESSION{id_auteur}|oui)

Portada del sitio > Mensual > 2009 > 2009/11 > Sobre los trazos difuminados de la República Democrática Alemana

Sobre los trazos difuminados de la República Democrática Alemana

Tras las brechas sucesivas producidas en la frontera austro-húngara en mayo y en agosto de 1989, y posteriormente en Berlín en el mes de noviembre, el muro cayó un año antes de que desapareciera la República Democrática de Alemania (RDA). Alemania del Oeste absorbió a este país de dieciséis millones de habitantes, creado en 1949. Desde entonces, una “guerra fría de la memoria” sucede a la de los bloques. ¡Desgraciados perdedores! Nada ha de que quedar de su pasado.

por Bernard Umbrecht, noviembre de 2009

En mayo pasado terminó un concurso nacional, organizado por decisión del Parlamento alemán y abierto a todos los artistas y arquitectos. La convocatoria de proyectos concernía a la realización de un monumento nacional que simbolizara “la unidad y la libertad”. Fracaso total: de más de quinientas propuestas presentadas, ninguna convenció. “Esta dificultad para encontrar un símbolo unificador es el problema histórico de Alemania”, opina Enzo Traverso, que se encontraba en Berlín impartiendo un semestre de enseñanza en la Universidad Libre. El historiador menciona “un gran país, de gran cultura, que desempeñó un papel importante en la historia, pero que no tiene un mito positivo y que siempre se había definido negativamente. Cuando Alemania se definió positivamente, lo hizo en un espacio supranacional. Esta búsqueda de un posicionamiento identitario que no fuera etno-cultural puede verse en la noción de patriotismo constitucional”.

Traverso dice estar sorprendido por “el contraste, muy perceptible en Berlín, (...)

Este artículo está reservado a suscriptores.

Si usted es suscriptor, introduzca sus datos a continuación para continuar con la lectura.


¿Todavía no es suscriptor?

Elija su fórmula de suscripción y cree su cuenta.