
- MIQUEL BARCELÓ. — En Malí, 1989
Hace ya catorce años que Malí es presa de ataques yihadistas mortíferos y desestabilizadores. Los acuerdos de paz de Argel, firmados en 2015 y nunca realmente aplicados, fueron denunciados por Bamako en 2024. A pesar de varias intervenciones extranjeras que movilizaron a miles de soldados —de Chad ya en las primeras ofensivas del grupo armado islamista Ansar Dine y del Movimiento Nacional de Liberación del Azawad en 2012; de Francia entre 2013 y 2022 a través de las operaciones Serval y Barkhane; de la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en Malí (MINUSMA) entre 2013 y 2023; de la fuerza conjunta del G5 Sahel (Burkina Faso, Malí, Mauritania, Níger y Chad), apoyada por París—, el norte y el centro del país están controlados, directa o indirectamente, por los (...)


