ESSION{id_auteur}|oui)

Portada del sitio > Mensual > 2018 > 2018/11 > Un referéndum a destiempo en Nueva Caledonia

Una sociedad ante todo preocupada por la carestía de la vida y las desigualdades

Un referéndum a destiempo en Nueva Caledonia

“¿Quiere usted que Nueva Caledonia acceda a la soberanía plena y alcance la independencia?”. Esta es la pregunta planteada, el 4 de noviembre, a un electorado limitado de este territorio durante el primer referéndum de autodeterminación previsto por el Acuerdo de Numea. Sin embargo, la cuestión de la independencia, en el aire desde hace treinta años, importa menos que los males de la sociedad, a los cuales los políticos tardan en responder.

por Jean-Michel Dumay, noviembre de 2018

En Lifou, la más grande de las islas Lealtad, paquebotes gigantes echan el ancla para toda la jornada en la bahía de Santal. Descargan centenares de turistas, principalmente australianos, que una célula de acogida toma a su cargo: agua de coco o zumo de guanábana, talleres de trenzado, visitas guiadas, danzas tradicionales canacas. A tres semanas del referéndum de autodeterminación, ¿se siente la menor excitación? “Nos deja fríos”, dice, casi desolada, Betty Kaudre, del comité de desarrollo de Wetr, el distrito tradicional local. “Ya nos las arreglamos por nuestra cuenta. Para nosotros, el 4 de noviembre será un día normal”. Desdibujado, pero poderoso (mucho más que un cargo electo de la República, ya que aquí nada se hace sin su consentimiento, fruto de consensos tribales), el joven jefe Jean-Baptiste Ukeinesö Sihaze, de 36 años, matiza: “La independencia es importante. Hay que ir a votar. No olvidamos que en otros tiempos (...)

Este artículo está reservado a suscriptores.

Si usted es suscriptor, introduzca sus datos a continuación para continuar con la lectura.


¿Todavía no es suscriptor?

Elija su fórmula de suscripción y cree su cuenta.

Cartografía

Nueva Caledonia: una sociedad ante todo preocupada por la carestía de la vida y las desigualdades

Miniatura del mapa