ESSION{id_auteur}|oui)

Portada del sitio > Mensual > 2012 > 2012/09 > El mito de la “clase global”

Dirigentes económicos no tan mundializados

El mito de la “clase global”

Deslocalizaciones para unos, remuneraciones estratosféricas para otros: doblemente beneficioso para quienes lo enuncian, el discurso sobre la mundialización justifica a la vez la competencia que “se impone” a los asalariados y los privilegios de que disfruta una jet set presentada como supranacional. No obstante, un estudio minucioso demuestra que las bases de esta autoproclamada elite siguen siendo nacionales.

por Michael Hartmann, septiembre de 2012

En la última entrevista ofrecida antes de su muerte, el sociólogo liberal Ralf Dahrendorf sorprendió al distanciarse de su teoría más conocida, la de una elite mundializada –o “clase global”, en la terminología anglosajona– destinada a dominar el planeta sin tener en cuenta las fronteras ni las pertenencias nacionales. Al preguntarle si dicha elite había sobrevivido a la crisis financiera de 2008, Dahrendorf respondía: “En este momento está muy dispersa”. ¿Consideraba esa dispersión como un fracaso de su teoría o como un simple contratiempo? El desarrollo de la entrevista no lo precisó.

Para muchos investigadores en ciencias sociales, ensayistas y militantes, la existencia de esta “clase global” –tanto alabada como denunciada– se impone como una evidencia. En 1996, Jacques Attali soñaba con una “revolución cultural” capaz de propiciar el surgimiento de una “superclase europea”. “La aceptación de lo nuevo como una buena noticia, la precariedad como un valor, la inestabilidad como (...)

Este artículo está reservado a suscriptores.

Si usted es suscriptor, introduzca sus datos a continuación para continuar con la lectura.


¿Todavía no es suscriptor?

Elija su fórmula de suscripción y cree su cuenta.

P.-S.

Este artículo está basado en una investigación empírica dedicada a la carrera profesional de los altos directivos de empresas (presidente, directores generales, etc.) en el seno de las cinco principales potencias económicas europeas (Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España) y los tres países más ricos fuera de Europa (China, Japón y Estados Unidos), un conjunto geográfico que agrupa al 75% de las quinientas empresas más grandes del mundo. Los resultados cuantitativos se muestran en detalle en “Internationalisation et spécificités nationales des élites économiques”, Actes de la recherche en sciences sociales, N° 190, París, diciembre de 2011.