ESSION{id_auteur}|oui)

Portada del sitio > Mensual > 2018 > 2018/01 > Disciplinar a los raperos tunecinos

Autoritarismo e incumplimiento de la Constitución

Disciplinar a los raperos tunecinos

La revuelta popular de enero de 2011 en Túnez conllevó profundos cambios en las prácticas culturales, particularmente a nivel musical. Mientras batallan contra una censura que está lejos de desaparecer, los artistas del panorama musical emergente también se enfrentan a la precariedad económica y a los riesgos de recuperación política. Algunos escapan con dificultad de las exigencias de visibilidad y conformismo.

por Thameur Mekki, enero de 2018

El pasado verano, Klay BBJ, cuyo nombre verdadero es Ahmed Ben Ahmed, no pudo cantar su éxito No pasarán –una virulenta crítica (en árabe) a la evolución del mundo político tunecino desde la revolución de enero de 2011– ni ningún otro de sus temas de rap contestatarios. Se canceló su gira estival de dieciocho conciertos, la mayoría de ellos programados en festivales públicos. Los comunicados de los sindicatos policiales que llamaban a los agentes a no garantizar la seguridad en sus actuaciones llevaron a los organizadores a prescindir del rapero.

Todo comenzó el domingo 16 de julio, cuando Klay BBJ estaba actuando en Mahdia, en el centro-este del país. El acontecimiento se vio interrumpido cuando la policía se retiró del recinto al aire libre como protesta contra unas letras consideradas “ofensivas” e “inmorales”. “Los agentes –cuenta el músico– me agredieron más tarde, a mí y a dos miembros de mi equipo. (...)

Este artículo está reservado a suscriptores.

Si usted es suscriptor, introduzca sus datos a continuación para continuar con la lectura.


¿Todavía no es suscriptor?

Elija su fórmula de suscripción y cree su cuenta.