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Hacia los cinco millones de parados en España

Un arma olvidada: la huelga general

España tendrá pronto cinco millones de trabajadores desempleados, parte de ellos sin prestaciones ni ingresos. Es una de las consecuencias más graves de crisis actual. A escala planetaria, unos cincuenta millones de trabajadores han venido a engrosar las listas del paro. En ese contexto, resulta cada vez más inaceptable que los grandes bancos, principales beneficiarios de la burbuja económica, hayan sido los receptores prioritarios de las ayudas públicas, e incrementen actualmente sus beneficios y los supersueldos de sus ejecutivos. Los trabajadores temen además que se les recorten derechos sociales básicos conquistados tras largas luchas. Muchos de ellos comienzan a preguntarse: ¿por qué las organizaciones sindicales no responden con una gran huelga general?

por Miguel Ángel Herrero, noviembre de 2009

Egipto, 1166 antes de Jesucristo. En el poblado Deir el-Medineh, tras reiterados retrasos en la entrega de su paga, un centenar de trabajadores –albañiles, artesanos, canteros, pintores, escultores– deciden paralizar sus actividades como medio de presión. Para ellos y sus familias, reclaman pan, pescado y hortalizas, al grito de: “¡Tenemos hambre!”. Inician lo que puede considerarse como la primera huelga de la historia.

España, agosto de 1917. Obreros industriales y mineros paralizan pueblos y ciudades. En el “Manifiesto” de esta gran huelga general revolucionaria, según se hace saber a la opinión pública, se identifica la huelga como “el arma más poderosa que posee el proletariado español para reivindicar sus derechos”.

Entre estos dos hechos históricos transcurren más de tres mil años. Pero en ambos acontecimientos podemos identificar una serie de elementos comunes: sentimiento de pertenencia a un colectivo que se organiza para luchar por la defensa de sus intereses, asunción del riesgo (...)

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