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Cuando Estados Unidos destruía un país para salvarlo

Memorias de fuego en Corea del Norte

Corea del Norte trataría, sin motivo, de equiparse de armas de destrucción masiva, mientras que la oposición de Washington a esa estrategia sería del orden de la más pura inocencia. Sin embargo, desde la década de los cuarenta Estados Unidos ha utilizado sistemáticamente –o ha amenazado con hacerlo– esas armas en el nordeste de Asia. Es el único país que ha lanzado bombas atómicas –en Hiroshima y Nagasaki– y su disuasión se basa en la amenaza de volver a usarlas contra Corea.

por Bruce Cumings, diciembre de 2004

Tratándose de la guerra de Corea (1950-1953), más que de una guerra “olvidada” habría que hablar de una guerra desconocida. El efecto increíblemente destructor de las campañas aéreas estadounidenses contra Corea del Norte –que incluyeron ataques continuos y masivos con bombas incendiarias (fundamentalmente napalm); amenazas de emplear armas nucleares y químicas, y la destrucción de gigantescos diques norcoreanos al final de la guerra– es imborrable. Sin embargo, esos hechos son poco conocidos, incluso por los historiadores, y los análisis de la prensa sobre la cuestión nuclear en Corea del Norte en los últimos 10 años nunca los mencionan.

Suele pensarse que la guerra de Corea fue una guerra limitada, pero se parece mucho a la guerra aérea contra el Japón imperial durante la II Guerra Mundial, y a menudo fue llevada a cabo por los mismos responsables militares estadounidenses. Los ataques contra Nagasaki e Hiroshima fueron objeto de numerosos análisis, en (...)

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