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Tras la guerra civil, un sistema político por reconstruir

La larga marcha parlamentaria de los maoístas nepalíes

De vuelta al poder en agosto de 2011, los maoístas de Nepal han relanzado el proceso de paz, tras cinco años de retraso en la integración de sus combatientes en el Ejército nacional. En una nueva República federal de perfil institucional incierto, necesitan encontrar un consenso con las otras fuerzas políticas para aprobar una nueva Constitución antes de finales de mayo. Y demostrar que pueden transformar una sociedad anclada en el subdesarrollo a causa de la corrupción y las prebendas.

por Philippe Descamps, abril de 2012

Rupak avanza entre los coches y los camiones en su pequeña motocicleta india. El tráfico no le permite el placer de admirar a lo lejos la subida de la luna sobre las altas cumbres nevadas de Langtang, en un cielo lavado por el monzón. Sobre el estrecho ring road (ruta periférica) de Katmandú, hay que estar atento para evitar los vehículos en sentido contrario, los baches, los peatones, los ciclistas… o las vacas. Rupak se encuentra con su amigo Ajay para tomar un té y fumar unos cigarrillos. Entre dos conversaciones por teléfonos móviles, estos dos militantes de las juventudes maoístas describen sus sueños. Tienen 20 años, quieren vivir en el siglo XXI y piensan que el comunismo puede salvar el mundo.

“En el contexto de nuestro país –explica Ajay–, la guerra civil era necesaria. La ganamos. Pero seguimos sin tener independencia, ni confianza. Pensamos que el comunismo no ha fracasado, (...)

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