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Dossier: La política francesa desorientada

La izquierda no puede morir

Pese al fracaso de su política liberal, el presidente francés François Hollande no da marcha atrás: “No hay otra manera”. Ante el temor de tener que pagar en poco tiempo el precio de tanta obstinación, un número creciente de socialistas y de ecologistas reclaman un golpe de timón hacia la izquierda.

por Frédéric Lordon, septiembre de 2014

El debate público no hace circular solamente tonterías: también veneno. De todos los lamentos que complacientemente transmite la cohorte de expertos y editorialistas, seguramente el más tóxico es el que anuncia, con una gravedad profética, el fin de las categorías “derecha” e “izquierda” y la superación definitiva de su antinomia política. No se ha prestado la suficiente atención a la perturbadora proximidad formal, y la colusión objetiva, entre el “ni derecha ni izquierda” de la extrema derecha y la “superación de la derecha y la izquierda” (“que ya no significan nada”) del extremo centro.

Sorprendente ironía que pretende que se piense de forma idéntica en la marisma y en el pantano, el segundo persiguiendo su fantasía de reconciliación unánime bajo la primacía de la identidad nacional eterna, la primera bajo la égida del círculo de la razón gestionaria que “necesariamente” logra el acuerdo general –y seguramente hará falta todavía un poco (...)

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DossierLa política francesa desorientada

No siempre es fácil, en el plano económico y social, señalar las diferencias entre una política de izquierdas, versión Partido Socialista (PS), y una política de derechas, versión Unión para un Movimiento Popular (UMP). Entonces la confusión se instala y los referentes se confunden.
  • Purga a la francesa

    Martine Bulard
    “Mi verdadero adversario es el salario”. Por supuesto, este tipo de convicción no se declara públicamente, y el presidente de la República francesa no se expresa de este modo.
  • “¡Queremos polacos y marroquíes!”

    Philippe Baqué
    El Frente Nacional aspira a convertirse en el primer partido de los agricultores. Pero sus ambiciones electorales no ocultan su ausencia de programa. Viaje al Lot-et-Garonne.
  • ¿En círculos o en línea recta?

    Pierre Rimbert
    François Hollande habría renegado de sus convicciones socialistas. ¿Y si en cambio el jefe de Estado hubiera manifestado una inflexible constancia?