El sistema-mundo vigente atraviesa por momentos de turbulencia que pueden derivar en importantes cambios y oportunidades para los países del Sur, y replantear la geopolítica desde una perspectiva crítica. Actualmente, la interacción Norte-Sur –caracterizada tradicionalmente por una marcada asimetría en las relaciones de poder entre los Estados– se perfila en el marco de un escenario político internacional en el cual muchos países del Sur alzan la voz para reivindicar un sistema más justo y pluripolar, que les permita una real independencia política y económica.
El sistema presenta unos desajustes con relación a la forma como fue planificado tras la Segunda Guerra Mundial. Al inicio del siglo XXI, Estados Unidos pierde el monopolio del poder económico mundial y su carácter hegemónico-ideológico se ve amenazado por la emergencia de nuevas potencias económicas e industriales, quienes exigen coparticipación en la toma de decisiones internacionales y mejores condiciones para el comercio. Hoy más que nunca (...)