ESSION{id_auteur}|oui)

Portada del sitio > Mensual > 2005 > 2005/02 > Esclavos de los teléfonos móviles

Ilusoria libertad, inmenso mercado

Esclavos de los teléfonos móviles

El mercado de la comunicación inalámbrica, en vertiginoso crecimiento, responde a la generación de una necesidad de contacto permanente, inscrita en la tendencia propia del neoliberalismo a la privatización de la vida. Usuarios y trabajadores participan de un fenómeno que atrae por su potencial incremento de libertades, pero lleva en germen un mayor potencial de vigilancia y de intrusión en la privacidad.

por Dan Schiller, febrero de 2005

Hemos “cortado el cordón” y estamos ebrios de libertad. Gracias a una miríada de adminículos que funcionan sin cable, nos comunicamos con el mundo entero mientras nos desplazamos. Los especialistas denominan “contacto permanente” a este nuevo comportamiento. Las formas de dependencia se multiplican y arraigan. A finales del año 2003, se habían vendido en el mundo más de 500 millones de teléfonos móviles; un tercio de la población japonesa utilizó internet a través de su teléfono móvil; los abonados estadounidenses pasaron más de 15.000 millones de horas hablando por su teléfono móvil; los europeos enviaron 113.000 millones de SMS (Short Message Service); pero, con 220.000 millones de mensajes de texto, China es quien se coloca a la cabeza.

Al igual que otras anteriores a ella, la comunicación móvil es, en su origen, una necesidad creada por quienes controlan los medios de producción y tienen, además, un interés político en ver (...)

Este artículo está reservado a suscriptores.

Si usted es suscriptor, introduzca sus datos a continuación para continuar con la lectura.


¿Todavía no es suscriptor?

Elija su fórmula de suscripción y cree su cuenta.