ESSION{id_auteur}|oui)

Portada del sitio > Mensual > 2015 > 2015/11 > Y la capa de ozono fue salvada

Y la capa de ozono fue salvada

Investigadores británicos acaban de demostrar que, si a la alarma creada por los científicos no le hubiera seguido una reacción política, la capa de ozono que rodea el planeta habría perdido ya más del 40% de su densidad por encima del Polo Sur y habría aparecido un nuevo agujero en el Polo Norte.

por Ferdinand Moeck, noviembre de 2015

Una pandemia de cánceres de piel, un ecosistema en ruinas: éste sería el estado del planeta si se hubiera perdido la batalla contra los clorofluorocarburos (CFC) en los años 1980. Investigadores británicos acaban de demostrar que, si a la alarma creada por los científicos no le hubiera seguido una reacción política, la capa de ozono que rodea el planeta habría perdido ya más del 40% de su densidad por encima del Polo Sur y habría aparecido un nuevo agujero en el Polo Norte.

El ozono concentrado en la estratosfera, esencial para la vida terrestre, impide que los rayos ultravioletas nocivos para la vida animal y vegetal lleguen a la Tierra. Desde los años 1970, los investigadores constatan los efectos de los CFC inventados por el ser humano para diversos usos domésticos modernos (aerosoles, frigoríficos, espumas aislantes). La Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos publicó un informe para alertar a los (...)

Este artículo está reservado a suscriptores.

Si usted es suscriptor, introduzca sus datos a continuación para continuar con la lectura.


¿Todavía no es suscriptor?

Elija su fórmula de suscripción y cree su cuenta.

Dossier¿Cómo evitar el caos climático?

La XXI Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que tendrá lugar en París del 30 de noviembre al 11 de diciembre, no puede fracasar. El tiempo apremia: los países industrializados deben reducir drásticamente sus emisiones de gases de efecto invernadero. Los descubrimientos sobre el clima del pasado han permitido establecer un vínculo entre las actividades humanas y el (...)
  • De la ciencia a la política

    Philippe Descamps
    Durante la noche polar, la temperatura difícilmente sube por encima de los -60 ºC en las alturas de la Antártida. Las escasas noticias no son buenas.
  • Al principio fueron las burbujas de aire de la Antártida

    Dominique Raynaud
    Al buscar entre los archivos sobre el clima guardados en los casquetes polares, un grupo de glaciólogos puso en evidencia el papel del dióxido de carbono.
  • Dos grados adicionales, ¿no es ya demasiado?

    Eric Martin
    Contener el calentamiento global en 2 °C con relación al periodo preindustrial: esta idea se basa en los trabajos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático que estudia una serie de posibles escenarios y sus consecuencias.
    Miniatura del mapa

    Cartografía: Dos grados adicionales, ¿no es ya demasiado?

  • Una lenta toma de conciencia

    En 1824, el físico Joseph Fourier enuncia por primera vez el principio del efecto invernadero.
  • ¿Somos todos responsables?

    Christophe Bonneuil
    La explotación de los recursos fósiles ha provocado la aparición de una nueva era geológica.
    Miniatura del mapa

    Cartografía: Vulnerabilidad al cambio climático

    Miniatura del mapa

    Cartografía: ¿Somos todos responsables?

  • El crecimiento, un culto en peligro de extinción

    Jean Gadrey
    Aunque el crecimiento volviera a los países desarrollados, éste impediría alcanzar los objetivos climáticos.
  • Un “Fondo Verde” aún anémico

    Varios bancos multilaterales de desarrollo anunciaron a principio de octubre nuevos compromisos para financiar las medidas de atenuación y de adaptación del cambio climático. Sin embargo, las cantidades disponibles siguen siendo escasas en comparación con los cientos de miles de millones de dólares que se siguen invirtiendo cada año en la exploración de nuevos recursos fósiles o en las ayudas (...)
  • El teatro de sombras de las negociaciones internacionales

    Agnès Sinaï
    La lentitud de las negociaciones climáticas contrasta con la gran aceleración de la historia humana; mientras tanto, las instancias internacionales se muestran impotentes para inventar herramientas y formas de pensamiento a la altura de los desafíos.