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Tayikistán, el aljibe de Asia Central

Una gran presa para una pequeña nación

La construcción de la presa más alta del mundo –todo un desafío técnico y financiero–, que se reanudó el pasado mes de octubre, constituye una cuestión crucial para el desarrollo de Tayikistán. No obstante, al amenazar la economía y el medio ambiente de la cuenca del mar de Aral, la obra provoca tensiones geopolíticas en Asia Central. A pesar de ello, la muerte del Presidente uzbeko, su opositor más feroz, podría reactivar la cooperación para la gestión del agua en la región.

por Régis Genté, febrero de 2017

Una cadena de cumbres nevadas hasta donde alcanza la vista. A más de 7.000 metros de altura, las más elevadas parecen alcanzar las estrellas… Cuando se llega a Tayikistán en avión desde las planicies kazajas, las montañas se erigen en el horizonte: primero la cadena de las Tian Shan, a continuación las montañas Alai y, por último, la majestuosa cordillera del Pamir. En verano, las nubes se reflejan en pequeños lagos a los que el limo glaciar confiere un color azul turquesa. A veces los recovecos de los valles ocultan pueblos de casas de adobe, dominados por los amenazantes seracs (grandes bloques de hielo) de los ríos de hielo, algunos de los cuales se extienden a lo largo de varias decenas de kilómetros. Es ahí, en el corazón del continente eurasiático, donde se ubica Tayikistán, a una altura media de 3.000 metros.

Pronto, los picos blancos y los relieves escarpados dejan (...)

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