Quizá, algunos todavía recuerden la escena de la película My Fair Lady de George Cukor en la que Audrey Hepburn, a instancias de un tiránico Rex Harrison, repite con voz apagada este juego de sonoridades de traducción imposible: “The rain in Spain stays mainly in the plain” (literalmente: “La lluvia en España permanece principalmente en la llanura”). Ella vende violetas por la calle interpelando a los viandantes con un fuerte acento cockney; él es lingüista y ha apostado a que logrará hacerla pasar por una duquesa enseñándole a hablar correctamente: es el (...)


