ESSION{id_auteur}|oui)

Portada del sitio > Mensual > 2012 > 2012/01 > ¿Larga vida a los despidos no bursátiles?

De la austeridad a la recesión

¿Larga vida a los despidos no bursátiles?

En la crisis actual, el riesgo para los trabajadores y para la democracia es tan grande como el que pesa sobre la economía, si no más. El funcionamiento eficaz del capitalismo, con el advenimiento de una nueva era de austeridad, está afectando gravemente la capacidad de respuesta de los trabajadores.

Y se producen despidos masivos, consecuencia de las reorganizaciones de grupos empresariales (fusiones, absorciones...), que no podemos achacar únicamente a avatares bursátiles.

por Claude Jacquin, enero de 2012

Se los consideraba una fatalidad ligada a la “modernización” de la economía, y de pronto los despidos indignan nuevamente. ¿Habrá que contentarse, sin embargo, con que su denuncia no resurja sino a través de la estigmatización de los “desvíos” de las finanzas? En una versión moral en abstracto, la de Nicolas Sarkozy durante su discurso de Toulon el 25 de septiembre de 2008, proclamaba que es necesario “oponer el esfuerzo del trabajador al dinero fácil de la especulación”. O en una versión un poco más precisa: la de los “despidos bursátiles” que François Hollande, candidato socialista en las elecciones presidenciales, propone “gravar”, que Jean-Luc Mélenchon, copresidente del Partido de Izquierda pretende “prohibir”, y que la malograda finalista de las elecciones de 2007, Ségolène Royal, ya no quiere ver “camuflados” en despidos económicos. En septiembre de 1999, un alza en la cotización en la Bolsa había recibido bien el anuncio simultáneo (...)

Este artículo está reservado a suscriptores.

Si usted es suscriptor, introduzca sus datos a continuación para continuar con la lectura.


¿Todavía no es suscriptor?

Acceso gratuito a nuestros contenidos hasta el 12 de abril debido a la situación excepcional provocada por el COVID-19.

NECESITAMOS TU APOYO

La prensa libre e independiente está amenazada, es importante para la sociedad garantizar su permanencia y la difusión de sus ideas.