ESSION{id_auteur}|oui)

Portada del sitio > Mensual > 2014 > 2014/07 > Fronteras sin naciones

Fronteras sin naciones

por Vicken Cheterian, julio de 2014

Un día un compañero en Beirut me preguntaba si Europa está preparando nuevos acuerdos Sykes-Picot, haciendo referencia a los acuerdos secretos franco-británicos que, en mayo de 1916, redibujaron el mapa de Oriente Próximo (léase "Quiero Mosul", dijo Lloyd George). Su pregunta era fruto de dos observaciones: por un lado, el derrumbe del viejo sistema de Oriente Próximo establecido a finales de la Primera Guerra Mundial y, por el otro, la capacidad y la voluntad manifiestas de Europa de instaurar un nuevo orden político en la región.

En efecto, el mapa actual de Oriente Próximo es engañoso. Las fronteras que hoy delimitan los territorios de Irak, Siria, el Líbano, Turquía, Yemen, etc., son ficticias y ya no reflejan la realidad en el terreno. De este modo, la frontera sirio-iraquí ha dejado de existir al menos desde 2012. Del lado iraquí, el Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) controla (...)

Este artículo está reservado a suscriptores.

Si usted es suscriptor, introduzca sus datos a continuación para continuar con la lectura.


¿Todavía no es suscriptor?

Elija su fórmula de suscripción y cree su cuenta.

DossierEstados fantasmas en Oriente Próximo

A pesar de lo que afirman muchos analistas, los acuerdos de Sykes-Picot, firmados en 1916 entre Francia y Gran Bretaña, no definieron las fronteras de Oriente Próximo, sino que trazaron zonas de influencia. Estas zonas evolucionaron de manera significativa tras la Primera Guerra Mundial, cuando se llevaron a cabo las negociaciones que perfilaron estos Estados tal y como los conocimos en el (...)
  • Qué es lo que anuncia el estallido iraquí

    Peter Harling
    La incompetencia del gobierno central de Irak y su política favorable a los chiíes han sentado las bases para una insurrección suní.
  • Viaje a Kirkuk, el Jerusalén kurdo

    Allan Kaval
    Los primeros en sacar partido del caos en Irak podrían ser los kurdos, quienes han aprovechado los combates para hacerse con Kirkuk, ciudad que consideran su capital histórica.