Esta es la historia de un multimillonario al que le preguntan cómo amasó su fortuna. “Un día, cuando era joven, hice un pan. Vendí la mitad y, con el dinero ganado, preparé dos más. Esa vez pude vender un pan entero, y con el dinero hice cuatro más. Y así sucesivamente… Hasta que heredé la fortuna de mi padre”.
El multimillonario en cuestión podría ser Mukesh Ambani, el hombre más rico de Asia, de no ser porque nunca se dedicó a vender pan. Antes de heredar de su padre Dhirubhai 36.000 millones de euros, trabajaba en la empresa que este había fundado: Reliance Industries.
Dhirubhai, por su parte, sí que se hizo a sí mismo: nació pobre, trabajó de empleado de gasolinera y logró crear uno de los más importantes conglomerados del país, presente en los sectores del petróleo, la salud, la construcción, la distribución, los medios de comunicación o las telecomunicaciones. (...)








