La vida de Frantz Fanon, nacido en Martinica en julio de 1925, fue breve: tenía tan solo 36 años cuando murió de leucemia en Washington, en diciembre de 1961. Negro, antillano, Fanon conoció el racismo desde siempre. Pero descubrió toda su perversidad durante la Segunda Guerra Mundial. Soldado voluntario en las Fuerzas Francesas Libres en 1943, comprendió enseguida la ambigüedad de este ejército que, a la vez que combatía el nazismo y exaltaba la soberanía nacional, perpetuaba en su seno discriminaciones raciales y mitologías coloniales. “¡Me equivoqué!”, escribe, amargamente, en abril de 1945. Rebelde, fuera de sí, Fanon lo será durante toda su vida.
Estudiante de medicina en Lyon, después de la guerra, se especializó en psiquiatría y se apasionó por la fenomenología y el existencialismo. En 1952, las Éditions du Seuil publicaron su primer libro, Peau noire, masques blancs, que lo consagró –tenía entonces 27 años– como uno de los (...)