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Cine

La paradoja coreana

Tras la guerra, a pesar de que Corea del Sur es una dictadura sometida a Estados Unidos, su cine se emancipa de los criterios hollywoodienses y demuestra una vitalidad que no ha dejado de manifestarse desde entonces. Por el contrario, la presencia de directoras sigue siendo marginal, de acuerdo con el lugar que ocupan las mujeres en la sociedad.

por Jean-Michel Frodon, marzo de 2019

Fotograma de la película {Sopyonje}, dirigida por Im Kwon-taek, 1993

El nacimiento del cine coincide en Corea con la ocupación de la Península por las tropas japonesas (desde 1910). En poco tiempo se convierte en una herramienta de resistencia, utilizada en su mayoría por comunistas. Na Woon-gyu filma en 1926 la primera película de la que se tiene conocimiento (a pesar de no tener ninguna copia de la cinta): Arirang, título que comparte con el de una canción tradicional devenida en himno nacional. No obstante, el cine tal y como lo conocemos hoy nació durante la Guerra Civil (1950-1953) que desembocó en la división del país. El cine norcoreano existe sobre todo debido a una pasión nunca desmentida de los sucesivos líderes de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) por la pantalla grande. Incluye algunas curiosidades en el estilo realista socialista, pero no ha aportado ninguna contribución memorable al séptimo arte. Al contrario que el cine surcoreano…

Este es el (...)

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