La noción de imperialismo lleva varios meses experimentando una fortuna directamente proporcional a los desórdenes mundiales. El segundo mandato de Donald Trump ha vuelto a poner de moda el término, que reaparece de manera cíclica para criticar la política exterior de Estados Unidos. No obstante, el término “imperialismo” se refería originalmente a algo más concreto: el estrecho vínculo entre Estados y grandes monopolios económicos, así como su expansionismo común en un contexto de rivalidad entre potencias. Este enfoque, desarrollado por varios teóricos a principios del siglo XX, se revela en la actualidad singularmente esclarecedor a la hora de entender la relación de dependencia mutua entre el Estado norteamericano y las grandes tecnológicas.
Tras la relativa (...)



