“Devuélvale el sentido a su vida profesional”, “Vuelva a dotar de sentido al trabajo”, “Cámbiese a un trabajo que tenga sentido para usted”… Tras la pandemia de covid-19, mientras la “gran renuncia” hace estragos en las empresas y la crítica a los “trabajos de mierda” se vuelve moneda corriente, prospera una oferta de servicios destinada a aquellos empleados sumidos en un mar de dudas. Cada vez más empresas proponen servicios de acompañamiento para los ejecutivos que ya no creen en lo que hacen, se aburren, están agotados o desesperan de seguir ascendiendo en la escala jerárquica. Entre las prestaciones ofrecidas para ayudarles a encontrar “el trabajo de sus sueños” se cuenta, sobre todo, la del coaching: entre 1500 y 4000 euros por diez sesiones de trabajo para indagar en el potencial propio.
Aunque la gran mayoría de los coaches ejercen por su cuenta —por regla general, como autónomos—, algunos proponen sus (...)








