
- JURAJ FLOREK. — Bruxelles - Centre-ville II, 2024
En 2017, Adrien Alcodori murió de resultas de una caída mientras trabajaba en unas obras de construcción, en el departamento de Hérault. El andamio en el que trabajaba el joven techador carecía de barandas de protección. Al principio, los gendarmes se resistieron a tramitar la denuncia interpuesta por su madre, Christel Ricard. “Me dijeron que la culpa era de mi hijo. Por suerte, la inspectora de trabajo había señalado deficiencias de seguridad”. Los jefes —encargados de una empresa familiar— acabaron condenados a pagar 60.000 euros de sanción. “Puede que fueran más cuidadosos con la vida de la gente si hubieran recibido un castigo mayor”, opina la señora Ricard.
Francis D., por su parte, lleva siete años esperando noticias de la investigación abierta tras la muerte de su hermano, un funcionario (...)







