ESSION{id_auteur}|oui)

Portada del sitio > Mensual > 2004 > 2004/08 > El deporte es la guerra

Geopolítica de los Juegos Olímpicos

El deporte es la guerra

Del 13 al 29 de agosto, los Juegos Olímpicos de Atenas van a beneficiarse de una cobertura mediática comparable a la de acontecimientos planetarios mucho más decisivos, tales como la guerra de Irak. Algunos ven en los Juegos Olímpicos el símbolo del esfuerzo y de la amistad entre las Naciones. Para otros, el deporte no es más que el “nuevo opio del pueblo”. Son muchas las naciones que esperan brillar en las pruebas menos atractivas. Pero más allá de la competición, del espectáculo y del impacto económico, existen otras apuestas que son geopolíticas y estratégicas.

por Pascal Boniface, agosto de 2004

Durante los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna –que se desarrollaron en 1896, también en Atenas– sólo participaron en la competición atletas de 13 naciones, entre los cuales había un equipo de gimnastas alemanes y otro de estadounidenses. Los once países restantes no presentaron más que uno o dos competidores. En total, eran apenas 285 participantes para los 9 deportes representados y el número de espectadores no superaba unos cuantos miles.

En Atenas 2004, las pruebas serán seguidas por más de 4.000 millones de telespectadores de todas las franjas horarias y reunirán a 10.500 atletas que representarán a 201 comités olímpicos nacionales. De este modo, puede tenerse una idea de hasta qué punto se han mundializado los Juegos Olímpicos.

Estará presente, durante la competición, la enorme angustia de tener como invitado sorpresa a Al Qaeda. Angustia que explica, además, la presencia de un participante inusual, que no competirá en ninguna (...)

Este artículo está reservado a suscriptores.

Si usted es suscriptor, introduzca sus datos a continuación para continuar con la lectura.


¿Todavía no es suscriptor?

Elija su fórmula de suscripción y cree su cuenta.