ESSION{id_auteur}|oui)

Portada del sitio > Mensual > 2010 > 2010/01 > Drones, la muerte que viene del cielo

De las guerras asiáticas a los inmigrantes clandestinos

Drones, la muerte que viene del cielo

Mientras el Ejército paquistaní continúa con su ofensiva en Waziristán (léanse las páginas 16 y 17), los combates se intensifican en la frontera con Afganistán. En su persecución de los talibanes y de los dirigentes de Al Qaeda, Estados Unidos multiplica el uso de drones, aviones no tripulados. “Armas del futuro”, dirigidos desde una base en Nevada, estas máquinas provocan numerosas pérdidas civiles. Si embargo, su uso va más allá de los campos de batalla para utilizarse con fines de seguridad incluso en suburbios europeos.

por Édouard Pflimlin y Laurent Checola, enero de 2010

El 5 de agosto de 2009, hacia la una y media de la mañana, un dron estadounidense lanzó dos misiles Hellfire (“fuego del infierno”) sobre Laddah, un pueblo apartado de Waziristán del Sur (Pakistán). El blanco del ataque era la casa de un líder religioso que apoya a los talibanes, el Maulana Ikram-ud-Din. Entre las 12 víctimas del asalto figuraba Baitullah Mehsud, carismático jefe talibán paquistaní.

El 22 de julio de 2009, líderes estadounidenses dieron a conocer la muerte de uno de los hijos de Osama Ben Laden, Saad, aunque el dato no ha sido confirmado desde entonces. El 1 de enero, la muerte de Osama Al-Kini, jefe de operaciones exteriores de Al Qaeda, buscado por su responsabilidad en los atentados contra las embajadas estadounidenses de Kenia y Tanzania en 1998, también había despertado satisfacción en las autoridades ­estadounidenses. “Los drones tuvieron un impacto significativo sobre Al Qaeda, al eliminar a (...)

Este artículo está reservado a suscriptores.

Si usted es suscriptor, introduzca sus datos a continuación para continuar con la lectura.


¿Todavía no es suscriptor?

Elija su fórmula de suscripción y cree su cuenta.