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“Nos ocultan cosas, no nos lo dicen todo”

De los ovnis a la teoría del complot

La pasión por las teorías del complot surgió en los años 1950 en Estados Unidos, en plena fiebre anticomunista y en medio del temor difuso a una destrucción atómica del mundo; y se focalizó en torno al tema de los extraterrestres, de los “platillos volantes” y de los ovnis (objetos voladores no identificados). Todo un imaginario político se mezcló entonces con la atmósfera habitual de la ciencia ficción. Hoy renace en un contexto diferente. En las librerías se suceden las imitaciones de la novela “conspiracionista” El Código Da Vinci, y en la Red siguen proliferando las especulaciones “secretistas” sobre toda clase de temas: atentados del 11 de septiembre de 2001, asesinato de Michael Jackson, epidemia de gripe A... ¿Por qué? ¿En nombre de qué nuevos terrores dominantes?

por Pierre Lagrange, octubre de 2009

La especulación sobre la existencia de los extraterrestres se remonta a la más lejana Antigüedad. Pero hubo que esperar a Herbert George Wells y su Guerra de los mundos en 1898 para imaginar la primera invasión terrestre. Y en 1947 surgió el debate sobre la posibilidad de visitas como ésas (más precisamente el miércoles 25 de junio de 1947, en el noroeste del Pacífico). Ese día, la prensa informó sobre una observación efectuada cerca del Monte Rainier. La víspera, el piloto de un avión privado, Kenneth Arnold, había divisado nueve máquinas de forma extraña, redondeadas por delante, triangulares por detrás. Se lo había confesado a colegas así como a periodistas del East Oregonian en Pendleton (Oregón). Así nacieron las expresiones flying disk y flying saucer (disco volante y platillo volante, respectivamente). En las semanas y los meses que siguieron, la prensa relató cientos de nuevas observaciones. Fue la primera gran (...)

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