ESSION{id_auteur}|oui)

Portada del sitio > Mensual > 2004 > 2004/01 > Bajo la presión de las iglesias

El proyecto de una Europa cristiana

Bajo la presión de las iglesias

Más discreto que los lobbies bruselenses de los grandes intereses industriales y financieros, el del Vaticano y las organizaciones católicas, en especial el Opus Dei, son más eficaces. En contra de la laicidad de la UE, ha conseguido que las iglesias se beneficien con un artículo específico en el proyecto constitucional; a pesar de que ya se las citaba en un artículo que evocaba “las asociaciones representativas y la sociedad civil”

por Christian Terras, enero de 2004

Dos disposiciones del proyecto de tratado constitucional europeo ponen en peligro los principios laicos: el reconocimiento –en el preámbulo– de la “herencia religiosa” de Europa, y el artículo 51, que reconoce a las religiones el papel de interlocutores de las instituciones europeas.

Esas innovaciones –que despiertan la oposición de parlamentarios europeos y dividen a los Estados miembros– son en parte fruto de la presión de las asociaciones religiosas, fundamentalmente católicas, en el seno de las instituciones europeas. Se trata de que se reconozca la dimensión religiosa de la construcción europea y de esa forma conceder a las Iglesias un derecho a opinar sobre las grandes orientaciones de la UE. Esa presión aumentó particularmente después de las conferencias de Naciones Unidas (ONU) sobre población y desarrollo, en El Cairo, en 1994, y sobre los derechos de la mujer, en Pekín, en 1995, dos temas que preocupan mucho a las Iglesias.

El Vaticano está (...)

Este artículo está reservado a suscriptores.

Si usted es suscriptor, introduzca sus datos a continuación para continuar con la lectura.


¿Todavía no es suscriptor?

Elija su fórmula de suscripción y cree su cuenta.