“Se diría que asistimos a lucha de gigantes por lo virulento de su confrontación en torno al fundamento último de las cosas”, hace decir Platón al personaje central (denominado El Extranjero) de uno de sus diálogos más profundos, El sofista. Pues bien, cabe decir que en el siglo XX se asiste a un nuevo combate doctrinal sobre el cimiento de los fenómenos; debate con arranque en 1927 en el castillo de Solvay en Bruselas, protagonizado por los mayores físicos de la época, y que cien años después sigue sin ganador claro. Desde entonces la física se ve abocada (...)


