Ningún país tiene un apodo más merecido que el de Afganistán: “cementerio de imperios”. Tras vencer al Imperio mogol y a los persas, expulsaron de su territorio al Imperio británico en el siglo XIX, a la Unión Soviética en el XX y a Estados Unidos en el XXI.
Al término de la guerra más larga de su historia –dos décadas–, y tras haber enrolado en su cruzada al menos a 38 países bajo el mando de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Estados Unidos se retira en lo que supone un fiasco (...)







