Se trata de dos gasoductos submarinos con un trazado más o menos paralelo, cada uno de ellos compuesto de un par de tuberías de 1,2 metros de diámetro. 100.000 segmentos de 24 toneladas dispuestos uno detrás de otro conforman esta autopista del gas de 1.200 kilómetros que atraviesa el mar Báltico. El proyecto costó 20.000 millones de euros. Tras su puesta en funcionamiento en 2012, el Nord Stream 1 transportaba hasta 60.000 millones de metros cúbicos de gas al año: el equivalente a la mitad de las necesidades alemanas en el año 2021. Estaba previsto que el Nord Stream 2 doblara esa capacidad.
Para Kiev, cuya red de gasoductos puede transportar anualmente hasta 145.000 millones de metros cúbicos de gas ruso a Europa, el Nord Stream constituía un competidor cuya puesta en marcha fue percibida como una amenaza existencial. Esta fue una de las razones por las cuales Ucrania no se (...)


