En varias ocasiones, Rata Yirang chasquea la lengua emitiendo tres ululatos breves. Al igual que todos los cazadores victoriosos, así anuncia su llegada, con su saco de bambú bien provisto y sus sandalias de plástico made in China deslizándose con facilidad por los regueros de barro y por la gravilla entre las casas sobre pilotes. El joven de la tribu Adi vive en Damro, un pueblo de 1.000 habitantes situado a 800 metros de altura en una colina de Arunachal Pradesh. Este estado indio, limítrofe de China, de Bután y de Birmania, está repleto de bosques, de ríos y de montañas aún poco explorados de no ser por las poblaciones locales, mayoritariamente “tribus catalogadas” (scheduled tribes) de lengua tibeto-birmana. Damro se encuentra a seis (...)


