La noción de “terrorismo” se ha convertido en la vara con la que se miden todos los acontecimientos ligados al mundo musulmán. Tras la caída de Kabul en agosto de 2021, los medios de comunicación y numerosos observadores occidentales no han dejado de preguntarse si el retorno de los talibanes al poder podría entrañar un aumento de los atentados islamistas en el mundo. Pero hay otras dos preguntas que casi nunca se plantean: ¿por qué pudieron los talibanes apoderarse de la capital afgana prácticamente sin disparar un tiro?; ¿han estado implicados (...)


