El Reino Unido, futuro segundo hogar del movimiento punk, toma conocimiento de la existencia de un panorama musical vigoroso en vías de emerger en el Bowery, barrio pobre del bajo Manhattan, gracias a un artículo que apareció publicado en el verano de 1975 en el New Musical Express (NME), semanario musical británico cuya tirada era entonces de doscientos mil ejemplares. El NME da cuenta del Top 40 New York Unrecording Rock Bands Festival, una serie de conciertos organizados en un bar oscuro y mugriento transformado en club musical improvisado: el CBGB. “El sonido era horrible, las ratas correteaban detrás del escenario”, contará más tarde la cantante Patti Smith, habitual del lugar, a la revista estadounidense Rolling Stone.
Los grupos de rock que detalla el artículo se llaman Ramones, Blondie o Television. Ninguno había sacado todavía un disco. Hasta entonces, Patti Smith había sido la única que, con la ayuda de su (...)