El aire viciado. Irrespirable. En las redes sociales los ánimos se caldean, vuelan los insultos. Ya no hay intercambio de pareceres, solo crispación y opiniones herméticas. El ruido no nos deja pensar. Preocupado por la “tuiterización del debate intelectual”, Jean Birnbaum, terapeuta jefe del suplemento semanal literario Le Monde des livres desde hace quince años, ha ideado un método revolucionario, basado en “sencillo[s] ejercicio[s]”. Por ejemplo, “cuando esté en desacuerdo, incluso de forma violenta, con alguien, intente considerar que el otro, aunque parezca un trol absurdo, podría tener un punto de vista válido”. (...)


