Cuando era una niña y me enseñaron a utilizar el pincel por primera vez, mi maestro me dijo: “Sujeta tu pincel tan recto como el bambú; haz que tus Ideogramas estén tan quietos como las montañas; guía tus trazos y deja quebroten como hermosas flores de melocotonero y se impredecible como las nubes del cielo”.
Todos estos elementos están presentes en esta preciosa edición que armoniza la más exquisita manufactura con textos y profusas imágenes de extraordinaria calidad que permiten acercarse con verdadero deleite al conocimiento de un pueblo decisivo en el complejo escenario internacional en el que nos encontramos. La memoria, la poesía , la geografía, la cultura, la espiritualidad, las personas y la arquitectura de China son abordadas en este trabajo formidable que revela como se puede vencer el desconocimiento que tenemos de realidades distantes por la ausencia de medios de información acompasados con las profundas variaciones (...)


