Como suele decirse en fechas veraniegas, aquí tenemos una lectura refrescante. Ralf König es un autor reconocido y en cierto modo peculiar. Su activismo gay sólo puede compararse con su pasión por el cómic, mientras que el respeto que se ha ganado por igual entre el público y la crítica es sólo equiparable a sus cualidades humanas. Por si fuera poco, hay que añadir que su origen alemán no le ha impedido ser uno de los grandes autores de cómic humorístico para adultos. En este sentido, hay que destacar que, sin dejar de tratar el tema de la homosexualidad, Ralf König ha conseguido merced a su inteligencia y sensibilidad ser leído por un público muy diverso. Así lo demuestran obras como Huevos de toro o las tiras de Konrad y Paul.
Con Antitipo, König cierra ahora una trilogía centrada en relatos bíblicos que empezó con Prototipo y siguió con Arquetipo. Si (...)


