
- Zoran Mušič. — Rien que la pierre (’Solo la piedra’), 1957
Casi diez años atrás, la victoria del brexit y, más adelante, la de Donald Trump, llevaron a unos liberales en desbandada a recodificar el espacio ideológico de una manera lo bastante primitiva como para que nadie se llevara a engaño. El bando de los malvados “populistas” y “autoritarios” sumaba, un poco a la buena de Dios, a Trump, Vladímir Putin, Xi Jinping, Viktor Orbán, Jair Bolsonaro, etc. Por otro lado, el bando de los buenos —“liberales” y “progresistas”— reunía a dirigentes como Angela Merkel, Hillary Clinton, Joseph Biden, Justin Trudeau o Emmanuel Macron.
Esta redistribución de fracturas y alianzas en el mundo occidental se topaba, no obstante, con un obstáculo: Israel. Demócratas o autócratas, los gobiernos europeos, y más aún los estadounidenses, se cuidaban de sancionar y (...)


