
- PIETER BRUEGEL EL VIEJO. — Darse de cabezazos contra la pared, de la serie "Doce proverbios flamencos", 1558
De París a Madrid y de Roma a Berlín, un fantasma medieval ataviado con una sudadera con capucha aterroriza a la izquierda europea: el fantasma del “tecnofeudalismo”. Por un lado, Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa, reclama la tributación de los beneficios de nuestros nuevos “señores digitales”; por el otro, escribe que la inteligencia artificial (IA) “no es ajena a la realidad capitalista: se inscribe en un tecnofeudalismo en el que unos cuantos actores se hacen con tributos”. ¿Beneficios o tributos? ¿Capitalismo o feudalismo? La economía mélenchoniana es como un gato de Schrödinger vagando por las calles de Palo Alto, ya que existe simultáneamente en dos estados: vivo y muerto, capitalista y feudal.
La vicepresidenta segunda del Gobierno español, (...)


