11 de julio de 2021. Mientras en toda América Latina continúan las medidas de distanciamiento social y confinamiento en respuesta a la pandemia de la covid-19, en La Habana y el resto de Cuba se reúnen multitudes. Al grito de “¡Libertad!” y cantando el muy popular “El pueblo unido jamás será vencido”, numerosos cubanos expresan su desesperación ante el colapso de la economía del país. Ese mismo día y en las semanas siguientes, más de mil personas son detenidas; cientos de ellas son condenadas a duras penas de prisión.
Cuatro años después, Antonio recuerda aquel día con la mirada perdida. “Mi hijo se ha convertido en un ancianito”, se lamenta su madre Gabriela, sentada a su lado. En este barrio pobre de las afueras de la capital, la familia de seis miembros vive en una pequeña casa situada en lo alto de una estrecha escalera que da a una calle ruidosa. (...)


