“¿Qué aconsejaría a los lectores que se quejan de no entender lo que usted escribe, incluso después de haberlo leído dos o tres veces?”. “Leerlo cuatro veces”, sugirió el escritor William Faulkner, en su entrevista para el Paris Review, en 1956. Tal vez en ese consejo pensaba el autor argentino Juan José Saer (Serodino, 1937 – París, 2005), gran admirador del creador de Yoknapatawpha, al escribir Glosa (1986, ahora reeditado por Rayo Verde Editorial), una novela que lleva al lector a través de la misma historia en varias ocasiones, desde la perspectiva de varios personajes diferentes. Sólo con suerte y perseverancia logra el lector reconstruir la narración.
“Es, si se quiere, octubre, octubre o noviembre, del sesenta o del sesenta y uno, octubre tal vez, el catorce o el dieciséis, o el veintidós o el veintitrés tal vez, el veintitrés de octubre de mil novecientos sesenta y uno pongamos – qué (...)


