Convertirse en “el principal centro de innovación del mundo en materia de inteligencia artificial para el 2030”: ese es el objetivo, claramente formulado por el Consejo de Estado (el Gobierno) de la República Popular China (RPCh), que el 24 de octubre de 2017 alzó este sector a la categoría de “prioridad nacional”. Es mucho lo que está en juego, ya que la inteligencia artificial china, con sus aplicaciones médicas, industriales y en el sector del transporte –en especial en lo que se refiere a los vehículos autónomos– podría convertirse en uno de los principales motores de crecimiento de la nación.
Además de una contundente voluntad política, China posee ventajas indiscutibles. Sus consumidores ocupan (...)



