
- HÉLÈNE DUCLOS. — Déroger à la règle #2 (‘Hacer una excepción a la regla #2’), 2022
Desde hace cuatro años, la guerra hace estragos entre Kiev y Moscú. El estancamiento de las negociaciones se debe no solo a la intransigencia de los rusos, sino también a la firmeza de los europeos y a la inconstancia de Estados Unidos (“Europa, varada ante Moscú”). Este último ha dado marcha atrás en lo que respecta a Groenlandia (“¿Por qué Groenlandia?”), al menos por el momento. Pero, de hecho, el orden estadounidense nunca ha dejado de reinar en el mundo, ni siquiera en Asia Oriental, a pesar del auge de China (“Los rescoldos asiáticos de 1945”). Para consolidar este dominio global, Washington ya no busca tanto derrocar gobiernos como ponerlos a su servicio: para ejemplo, Venezuela (“Cambiar un régimen o volverlo tu vasallo”). O Irán, donde la República Islámica parece, sin embargo, más cuestionada que nunca (“Irán, en el ojo del huracán”). La Administración de Donald Trump es consciente de que un cambio de régimen en Teherán tendría consecuencias de gran alcance en Oriente Próximo, uno de los tantos focos de conflicto actuales (“2026: ¿el año de la gran guerra?”).









