La política de visados de Estados Unidos y el negocio de la FIFA confiscan el Mundial de fútbol masculino
Un Mundial que excluye a los pobres
La Copa Mundial de Fútbol Masculino de la FIFA, que se celebrará en Norteamérica del 11 de junio al 19 de julio, se anunciaba como más abierta por aumentar el número de países participantes. En realidad, se presenta como el torneo del cribado de espectadores en función del dinero y el pasaporte. Los precios de las entradas, el alojamiento o los desplazamientos, así como las restricciones en la concesión de visados, alejan más que nunca este evento del deporte popular. Además, el principal país organizador, Estados Unidos, obra como potencia belicista ignorando el derecho internacional, mientras en el plano interno la violencia y las razias contra la población migrante y los movimientos sociales provocan la indignación. ¿Se atreverá la FIFA a excluir a los Estados Unidos de Donald Trump de su Mundial?
por Florian Lefèvre,
febrero de 2026

- EVA ROBARTS. — Sin título [Sphère (‘Esfera’)], 2010
Las selecciones nacionales de Cabo Verde, Jordania, Uzbekistán y Curazao participarán por primera vez en la Copa Mundial de Fútbol Masculino de la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociación), que reunirá a 48 países frente a los 32 de ediciones anteriores. Desde el punto de vista deportivo, la ampliación del formato beneficiará a todos los continentes. Así, nueve o diez selecciones nacionales africanas estarán presentes. En la edición de 1994, la primera organizada en Estados Unidos, solo había tres de veinticuatro. Para acoger a tantos equipos, este año se sumarán a los once estadios estadounidenses seleccionados dos estadios canadienses y tres mexicanos.
En Guadalajara, una de las tres ciudades mexicanas sede del torneo, Raúl Álvarez y Julio Medrano juegan al fútbol todos los sábados por la mañana. Viven y trabajan (...)