Veinte de agosto, 22 horas. Noche oscura sobre Guayaquil –la “Perla del Pacífico”, y capital económica de Ecuador–. Las televisiones acababan de soltar la noticia. La candidata de izquierdas Luisa González, del Movimiento Revolución Ciudadana (RC), se ha impuesto en la primera vuelta de las elecciones presidenciales (33,61% de los votos). El hijo de un multimillonario magnate del sector de la banana, el empresario Daniel Noboa (Acción Democrática Nacional, ADN), será quien se enfrente a ella en la segunda vuelta (23,47%).
¿Efervescencia, muestras de regocijo, fuegos artificiales... griterío de tópicos o vociferio de consignas? ¡Nada de eso! Aun cuando la temperatura es agradable, rozando lo cálido. Hace un tiempo (...)



