
- MAX ERNST. — L’Œil du silence (‘El ojo del silencio’), 1943-1944
Sin duda, ningún otro historiador del siglo XX es objeto de un culto tan unánime en los círculos intelectuales y políticos. El origen de este entusiasmo parece obvio: como escribió su amigo y colega más cercano, Lucien Febvre, Marc Bloch “no murió plácidamente en la cama, con su trabajo terminado, en la tranquila noche de una vida enteramente dedicada a la investigación”. Él, que ya había combatido durante la Gran Guerra, pero que rara vez hablaba de ella y rechazaba la mentalidad del veterano, arriesgó su vida porque no soportaba la barbarie del nazismo. Podría haber emigrado a Nueva York, la New School of Social Research le había ofrecido un puesto en julio de 1940, pero prefirió unirse a lo que pronto se conocería como la (...)


