Turismo excesivo, sobreturismo: el concepto alude a “una presencia turística percibida como excesiva y perniciosa” y se erige en sucesor, a peor, del turismo de masas, una noción que ya recuerda al mundo de ayer, el de antes de EasyJet, Booking y Airbnb.
Rápidamente convertido en un lugar común de la crítica al turismo, el concepto se asocia a todo tipo de problemáticas y molestias: entornos degradados, proliferación de pisos turísticos en detrimento de los habitantes locales, saturación de los servicios públicos y transformación de un mundo que se musealiza para pasar a ser una mercancía como cualquier otra, dentro de un sector que supuso más de 11,6 billones de dólares (...)



