
La redacción del “Diplo” me propuso que escribiera de política, música y los Wampas. Me hicieron la pelota: “los inventores del rock’n’roll”. Pues allá vamos.
Me llamo Didier, soy un obrero del punk. Bueno, ahora me he jubilado, vivo en el sur de Francia, la buena vida. Había cotizado todos mis años de trabajo en la RATP. A los cincuenta me fui. Pero sigo de gira con los Wampas. Dimos el primer concierto en 1983 en el distrito XIII de París, el siguiente, el mismo año, en la fiesta del periódico comunista L’Humanité. Nos habían presentado los Cafards en el estand de Pierrefitte. Mis padres no vinieron. Y eso que eran comunistas de Villeneuve-la-Garenne, buena gente, él arreglaba ascensores, ella limpiaba casas.
Fue mi padre el que escribió a la RATP para que me contrataran como electricista, en 1984. Tenía veintidós años, trabajaba en la fábrica de Labinal en Saint-Ouen, mecánica de (...)


