“El pueblo venezolano hoy se ha librado de la dictadura de Nicolás Maduro y no puede sino alegrarse de ello. […] Deseamos que el presidente Edmundo González Urrutia, elegido en 2024, pueda llevar a cabo lo más rápidamente posible esta transición”.
Emmanuel Macron (presidente francés), 3 de enero de 2026.
“La clasificación jurídica de la intervención estadounidense es compleja. Estamos tomándonos un tiempo para examinarla”.
Friedrich Merz (canciller alemán), 3 de enero de 2026.
“El Gobierno [italiano] considera que las intervenciones militares en el exterior no son la manera adecuada de poner fin a los regímenes totalitarios, pero considera, a su vez, que las intervenciones defensivas contra los ataques híbridos que apuntan a su seguridad son legítimas, como en el caso de las entidades estatales que alimentan y alientan el tráfico de drogas”.
Giorgia Meloni (presidenta del Consejo de Ministros italiano), 3 de enero de 2026.
“[La operación estadounidense inaugura] un nuevo lenguaje, y es el lenguaje que el mundo hablará en el futuro. Con Venezuela, a partir de ahora, Estados Unidos es capaz de controlar entre el 40% y el 50% de las reservas mundiales de petróleo. Veo que hay serias posibilidades de que tras la puesta bajo control de Venezuela surja una situación energética mundial más favorable para Hungría y es una buena noticia”.
Viktor Orbán (primer ministro húngaro), Le Figaro, 5 de enero de 2026.
España no reconoció al régimen de Maduro, pero tampoco reconocerá una intervención que viola el derecho internacional y empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo”.
Pedro Sánchez (presidente del Gobierno de España), 3 de enero de 2026.
“Al tiempo que afirmamos claramente que el presidente Maduro no tiene ninguna legitimidad democrática, siempre hemos llamado a una transición pacífica y negociada en Venezuela y apoyado todos los esfuerzos internacionales desplegados a este fin”.
Ministerio de Asuntos Exteriores irlandés, 3 de enero de 2026.









