Una vez amarrado en el puerto de El Pireo, el Armonia mezcla su humareda a las brumas de calor y a la polución de Atenas. A bordo, la vida sigue, y los pasajeros se refrescan en los bares climatizados y los jacuzzis. “Aunque estén inmóviles, los cruceros, alimentados de fueloil, consumen por lo menos 500 litros de carburante por hora para mantener la alimentación eléctrica (luz, aire acondicionado, frigoríficos, etc.) frente a los 2000 litros que consumen mientras navegan”, explica Nicolas Raffin, portavoz de la organización no gubernamental Transport et Environnement France. Los 214 barcos de este tipo que navegaron por aguas europeas en 2023 tuvieron un impacto climático considerable, equivalente a 50.000 vuelos entre París y Nueva York.
Además de MSC Cruceros, los gigantes del sector son la empresa estadounidense Carnival Cruise Line, la noruega-estadounidense Royal Caribbean International y la italiana Costa Cruceros. En la actualidad, todas aducen consideraciones medioambientales (...)


